Turquía: Presidente ordenó detener a 42 periodistas

La prensa y las redes sociales, que han sufrido el acoso y el control por parte de las autoridades turcas en los últimos años, fueron decisivas para acabar con la tentativa de golpe de Estado. Los medios de comunicación y los periodistas, que soportan en los últimos años una campaña de acoso sin precedentes por parte del Gobierno del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, cumplieron con su función de informar a los ciudadanos, pese a todos los intentos de los golpistas por evitar las emisiones y las publicaciones de las principales cadenas y periódicos.

El Gobierno turco atribuye a los informadores, entre ellos Nazli Ilicak, vínculos con el alzamiento militar fallido. La Justicia turca ha ordenado hoy el arresto de 42 periodistas acusados de pertenecer "a la rama de medios de comunicación" del imperio económico de Fethullah Gülen, el predicador exiliado al que Ankara acusa de organizar el fallido golpe militar del 15 de julio.

Según la emisora CNNTürk, todos los afectados son periodistas y entre ellos hay reporteros, presentadores de televisión y columnistas. Once de los 42 periodistas se encuentran fuera de Turquía; de ellos 8 abandonaron el país tras el golpe. Entre los periodistas en busca y captura está Nazli Ilicak, ex diputada y conocida columnista. Para su ubicación han desplegado un amplio equipo policial en la localidad de Bodrum. Ilicak fue despedida del diario progubernamental Sabah en 2013 por criticar al Gobierno y defender la investigación anticorrupción.

Amnistía Internacional (AI) se ha referido a estas detenciones como un "ataque descarado a la libertad de prensa" y una purga que amenaza la libertad de expresión"Al detener a periodistas, el Gobierno fracasa al distinguir entre actos criminales y crítica legítima. En vez de sofocar la libertad de prensa e intimidar a los periodistas, es vital que las autoridades turcas permitan a los medios hacer su trabajo y acabar con esta draconiana represión de la libertad de expresión", denunció AI.