Unasur plantea financiar Relatoría de Libertad de Expresión

El punto urticante de la nueva propuesta pide que la CIDH mantenga un diálogo específico sobre las relatorías de la comisión, a la luz de los principales desafíos de la región para la plena vigencia de los derechos humanos.

El punto urticante de la nueva propuesta pide que la CIDH mantenga un diálogo específico sobre las relatorías de la comisión, a la luz de los principales desafíos de la región para la plena vigencia de los derechos humanos.

A pocas horas del cierre de la edición 44 de la Asamblea General de la OEA en Asunción (Paraguay), donde se adoptaron resoluciones de diferente índole, sus estados miembros no se ponían de acuerdo en cuál debería ser el futuro organizativo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y los nuevos mecanismos sobre el financiamiento de la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión.

Al cierre de esta edición, los cancilleres seguían revisando en privado un nuevo proyecto de resolución - presentado por la Unión Suramericana de Naciones (Unasur)– vinculado con el proceso de reflexión sobre el funcionamiento de la CIDH, el cual reemplazaría al formulado el lunes por la delegación ecuatoriana.

El punto urticante de la nueva propuesta pide que la CIDH mantenga un diálogo específico sobre las relatorías de la comisión, a la luz de los principales desafíos de la región para la plena vigencia de los derechos humanos. “Dicho diálogo podrá incluir la identificación de propuestas concretas para lograr un financiamiento adecuado de todas las relatorías, incluyendo la posibilidad de crear un fondo único para el fomento de contribuciones voluntarias a fin de seguir atendiendo sus actividades”, señala.

La iniciativa de los países de la Unasur no fue bien recibida por Estados Unidos y las organizaciones no gubernamentales, que consideran que se atenta contra la independencia de la CIDH. Ante la diferencia de criterios, Costa Rica planteó la posibilidad de un tercer proyecto de resolución que defienda la autonomía e independencia de todo el Sistema Interamericano de Derechos Humanos. Al cierre de la edición, se desconocía si las resoluciones en mención serían sometidas a voto o aprobadas en consenso.

Disgusto estadounidense

Tanto en Asunción como en Washington, los funcionarios de Estados Unidos mostraron su malestar por las propuestas de resolución de los países que integran la Unasur y el ALBA, que quieren controlar el flujo del financiamiento de la CIDH y debilitar la capacidad operativa de la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión.

Carmen Lomellin, embajadora estadounidense ante la OEA, calificó de “muy peligrosa” la maniobra de Ecuador destinada a lograr que la Asamblea General autorice la creación de un fondo único para recoger donaciones de los estados para el Sistema Interamericano de Derechos Humanos. “La comisión tiene que seguir siendo autónoma e independiente. Empezar a tener un fondo que dirijan los estados miembros puede ser un precedente muy peligroso”, afirmó la diplomática.

En Washington, fuentes vinculadas al Departamento de Estado que declinaron ser identificadas también dejaron saber su descontento por la inesperada propuesta de Ecuador, que lo único que busca es limitar las posibilidades de trabajo de la Relatoría de Libertad de Expresión. “Es poco lógico pretender que la CIDH no tenga autonomía para recibir, administrar y canalizar sus recursos”.

Cambio de esquema

Para Ralph Ávila, profesor de Ciencias Sociales de Strayer University, la pretendida reforma de la CIDH responde a intereses particulares de algunos países que intentan cambiar los esquemas de influencia regional e introducir nuevas instancias geopolíticas.

“La estrategia de los países del ALBA es dejar sin influencia regional a Estados Unidos y Canadá". 

Sugerir que la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac) se convierta en un ente alternativo a la OEA lo dice todo”.

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¿Cuál ha sido la reacción de Estados Unidos frente a la propuesta de Ecuador?        

EE.UU. califica de precedente peligroso que los miembros de la OEA puedan controlar la distribución de los recursos de la CIDH. La embajadora estadounidense, Carmen Lomellin, dijo que para su país la Relatoría de Libertad de Expresión es una prioridad. “Es importante apoyarla para que pueda seguir haciendo su trabajo”, apuntó.

¿Qué arguyen los países que comulgan con el proyecto de Rafael Correa?

El vicecanciller de Nicaragua, Denis Moncada, dice que la relatoría “usa un doble rasero en sus análisis”. Los países del ALBA la acusan de ser financiada “por el poder mediático internacional para usarla en contra de los gobiernos progresistas de América, mientras se hace de la vista gorda con otros”.

¿Cuál es la postura del Perú frente a lo que se discute en Asunción?

La canciller Eda Rivas declaró: “El Perú está comprometido con el fortalecimiento del sistema interamericano y, en particular, por el profundo respeto del derecho a la libertad
de expresión, componente fundamental e indispensable de la democracia en la región”.